lunes, 9 de marzo de 2015

Naranja y nácar

La sombra me perseguía allá en lo bajo
yo corría en los atajos, entre zarzas
pero decidí un impulso fuerte y claro
que me llevó a la pradera despejada
por la que seguí subiendo sin demora
Y de pronto estaba ahora
en otro espacio
las altas cañas  vibraban como joyas
tocadas por ese  aire suave y cálido
Surgió un monje por un lado
y su túnica naranja  vibraba
como encendida  ondeaba
me índico a un gesto sencillo mi trayecto
era el camino del medio

Y mientras continuaba, al lado opuesto
él apareció de nuevo
Iba guiando mis pasos hacia el ascenso más recto
situado en ambos límites mientras yo iba subiendo...

Así llegué hasta una cima en roca pura
y me invitaron a entrar a su centro
era un recinto escondido iluminado por dentro
enfrente un círculo enorme tal que nácar
me tocó o yo lo toqué fusionándonos
y sentí la fuerza eterna alegre y santa

Una voz me dijo entonces,suave y cálida
"Aquí la sombra no puede llegar
aquí estás a salvo"...

-Cuando desperté algo muy importante
había cambiado, fue hace años
pero sigue en mi conciencia como un faro-.



2 comentarios:

  1. Con esa sombra ya no he vuelto a soñar!! Creo que me liberé de un miedo muy pesadito.

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