martes, 29 de diciembre de 2015

Un cristal verde

Solía yo cantar retirada en los cerros
era aquella una voz que venía de lejos
vibrando en mi garganta
me contaba una historia en sonidos amables
una historia escondida galopaba en el aire
Yo miraba la espiga bañada por el sol
y en un momento puro el universo y yo
tendíamos un puente
entonces se giraba el mundo lentamente
Y la espiga temblaba 
cuando el sol en poniente la tierra acariciaba
con un soplo dorado de esperanza viviente
No sabía yo los nombres, ni los nuevos caminos
no tenía palabras de lenguaje corriente
para decir aquello que en mi ser se expresa
Era la dicha clara de existir ciertamente
el canto de la vida como fuego latiente
contándome al oído con olas transparentes
que hay una realidad emergiendo en las cimas
que cabalga en los cielos con aves de metal
que se oculta en las fuentes risueñas de los montes
que estamos invitados a nuestro festival !
La tristeza no debe enturbiar este sueño
no es un sueño vacío
es un verde cristal
No traicione la corta ilusión material
al antiguo poema que en todo ser que busca
despliega su verdad.







martes, 22 de diciembre de 2015

El milagro chispeaba en el intento

Yo te diré una tarde los caminos
la senda serpenteando en la alameda
paseando junto al río

La ciudad de altas cúpulas, dorada
el ancho puente y los pájaros azules

El viento mueve tu capa en las estrellas
llegan sonidos de atmósferas radiantes
traspaso la realidad de la apariencia
para adentrarme en el fuego libre y puro

Mi cuerpo quedó tendido en la pradera
las flores bordadas bailan en el aire
el humo corre a los montes y la tierra
es una aldea empezando a despertarse

La nave ya está dispuesta en la colina
la noche es seda ondulante y allí arriba
recojo una fina espiga de recuerdos
que huele a lavanda fresca de los cerros

¡Aquel camino llegaba a tu hemisferio
aquella postal de rosa recortada
la perfumé yo en mis sueños
y a pesar de tanta cosa atravesada
el milagro chispeaba en el intento! 

viernes, 18 de diciembre de 2015

Entrada

En los dorados hilos de la aurora, yo te espero
allí,en el momento álgido del día
cuando todo es posible
donde nace la música y cabalga en cuerdas extendidas
dispuesta a ser el grifo mitológico que puede rescatarte.
No te distraigas,pues, cuando te acerque lo que siempre has querido
ya sabes que el perfecto amanecer se asoma a tu ventana
ven afuera, no traiciones la flor que te sostiene en su eterna esperanza
no murmures las dudas de un pensar agotado y pequeño.
Suelta el aire que aguarda en los sonidos antiguos del poema
deja todo, fúndete en el viento de tu anhelo verdadero y profundo.

Qué difícil resulta concebir lo que no ha sido visto
qué difícil tratar de conquistar el raso paraíso
qué difícil correr e imaginar una nave galáctica.

Escuchar al edén cuando se abre requiere un gran esfuerzo
renunciar al deseo de atrapar la cabriola del tiempo.
Qué alegría espera al despertar y qué santo momento
qué belleza se expresa al caminar más allá de este encierro.

Ven aquí,
lo que fue se marchó en oleadas al calor del invierno
el futuro es el agua consagrada en tus dedos risueños.
Toma todo, sóplale la canción como el aliento del sol a las espigas
cántale a las viajeras golondrinas cuando siempre se marchan
alza el vuelo en la tarde memorable y derrama su dicha
rompe el hielo del tono miserable, afina.
Salta y ven, sé la alegre sorpresa que te das
en cada despedida.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Una estrella en la mano

Las estrellas nos sonríen
y los faroles se encienden.
Desde los montes  se acerca un caballo blanco alado
¿lo ves correr por los prados?
Una princesa cabalga con una estrella en la mano
viene aquí, sabe que la hemos llamado
quiere escuchar tus canciones enlazadas con el fuego
quiere recoger tu lágrima y convertirla en sonrisa.
Tú sólo debes saber hacer un pequeño esfuerzo
cada día, cada noche...
Tomar la cuerda que suena dentro de tu corazón
y pedirle a la princesa que te acerque su canción
que se deshaga lo triste y que se vaya el temor.
Ella puede verte siempre desde su reino fantástico
si la sueñas y le escribes y le dibujas, ya sabes
una estrellita en la mano.
Podrás notar como un aire, cuando llega galopando
y en la noche o en el día apreciaras sus regalos
pues ella sabe y te mira
tienes la estrella en tu mano.