domingo, 15 de marzo de 2015

Amigos celestiales

Llegaron como pájaros
sembrando las semillas en nuestros corazones
nosotros en la orilla mirábamos al mar
como a un oscuro monstruo y, sin embargo
queríamos viajar y descubrir la sal de su misterio
Izaron su bandera en un cielo añorado largamente
con hilos de un metal radiante y ondulado
tejieron la señal en ese anhelo
de niños atrapados queriendo desatar el viento fresco
Entonces ignorábamos que aquello era un pasaje a otro lugar
todavía no nombrado
que había que caminar desatando los pies sobre las aguas
aprender a saltar sobre cada tropiezo enfurecido
y vivir el amar como un canto infinito y elegido.

2 comentarios:

  1. Que poema tan lleno de posibilidades.
    Quiero ver ese otro lugar.

    Besos.

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