lunes, 27 de enero de 2014

La pregunta


Recuerda la pregunta
cincélala hasta que sea diáfana
suave como un lazo de seda
arrójala
a lo inmenso del alma
así que ondeé en el viento de lo que aún está por descubrirse
déjala que el oreo la tome en su templanza
para que vibre en ella la tarde soleada de altos lirios.


5 comentarios:

  1. Después de leerte yo vibro también.

    Besos.

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  2. Hay preguntas que deben ser tratadas así. Tal es su importancia.

    Bellímo poema, Ardaire.

    Besos

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