Sabía bien cuál era la flor cierta
y en que jardín oculto se guardaba
abría así la tapa de aquel cofre olvidado
y el polvo suspendido se apartaba.
Allí estaba la diosa que entonces despertaba
miraba su envoltura y preguntaba
La flor era una rosa
nacer era una herida perfumada.
Increíblemente hermoso.:))))Besos,bruji***
ResponderSuprimirAlguna vez ,hace ya un tiempo atrás,te dije que siempre leo tus poemas pero que rara vez comento... No es por pereza o indiferencia,mas bien todo lo contrario. Resulta que la belleza de tus versos me dejan fascinados y descubro en el deleite de la lectura que el silencio a veces es el mejor de los comentarios.
ResponderSuprimirBesos.
PD:te invito a que te des una vuelta por mi nuevo hogar.
Me fascina tu capacidad de escribir largos versos y también como este tan rotundo, conciso, de pocas frases pero tan bello, cerrando "nacer era una herida perfumada".
ResponderSuprimirUn abrazo
Silvia
Me gustó mucho aunque la interpretación que le di tal vez no sea la que hayas intentado aplicar. Me ha gustado entender este poema como si la rosa fuera una alegoría de la virginidad de la mujer.
ResponderSuprimirQue don tienes.
ResponderSuprimirNos haces vibrar a todos.
Besos.
Me encanta el poema, pero el último verso...es de antología.
ResponderSuprimirbesos
Hola querida Ardaire, hace mucho que no pasaba por tu casa.
ResponderSuprimirPrecioso poema, tal vez las flores, en general guarden un secreto de vida que nos cuesta descubrir.
Te dejo un gran abrazo y que sea hasta muy prontito!!!
Hola Ardaire,
ResponderSuprimirTe invito a mi nuevo blog de poesía: Rebelión Bohemia (http://rebelionbohemia.blogspot.com) tanto como lectora como, si te apetece, participante.
Un abrazo.